jueves, 3 de marzo de 2011

Diosas (parte III)

Este ultimo articulo dedicado a las mayorias de las Diosas mas conocidas y otras que no tanto, son importantes para todo lo que hacemos en el Arte; el que para mi es muy confortante en todos los aspectos de mi vida, espero que disfruten y aprendan de la lecturas de este y todos los demás artículos publicados aquí.


Deméter Diosa de la Agricultura y la Fecundidad
Nombre griego: Deméter, Demetra o Dimitry
Nombre romano: Ceres
Animal sagrado: Cerdo
Representa: Fecundidad, Sentimientos y Emociones
Símbolos: Gavilla y Amapolas

Historia
Es la diosa griega de la agricultura, nutricia pura de la tierra verde y joven, ciclo vivificador de la vida y la muerte, protectora del matrimonio y la ley sagrada. Protectora de las cosechas y los granos. Es la “Gran Diosa Madre” o “Madre Distribuidora”, excelente diosa que protege en los nacimientos y niños pequeños, generadora de “leche y miel”, amor, protección y sustento espiritual. Se la venero como la “Portadora de las Estaciones” en un himno homérico, un sutil signo de que era adorada mucho antes de la llegada de los olímpicos. El himno homérico a Deméter ha sido datado sobre el siglo VII a. C.

En la mitología romana se asocia a Deméter con Ceres. Hija de los titanes de Cronos y Rea, hermana mayor de Zeus y hermana de Hera, Hestia, Poseidón y Hades. Era la madre de Perséfone. Junto a su hija Perséfone eran los personajes centrales de los misterios eleusinos que también precedieron al panteón griego. También Poseidón se enamoró de ella, y para escapar de éste Deméter se transformó en yegua, pero el dios se dio cuenta y se transformó a su vez en caballo, siendo así Deméter madre del caballo Arión.

A sus sacerdotisas se les daba el título de Melisas, ellas eran las encargadas de iniciar a los novios en los secretos del lecho. Según Isócrates, los mayores dones que Deméter daba a los atenienses eran el grano, que hacía al hombre diferente de los animales salvajes, y los misterios eleusinos, que le daban mayores esperanzas en esta vida y en la otra.

Es fácil confundir a Deméter con Gea o Rea, y con Cibeles. Los epítetos de la diosa revelan lo amplio de sus funciones en la vida griega. Deméter y Core (“la doncella”) solían ser invocadas como to theo (“las dos diosas”), y así aparecen en las inscripciones en lineal B del Pilos micénico en tiempos pre-helénicos. Es bastante probable que existiese una relación con los cultos a diosas de la Creta minoica.

El corazón de los misterios eleusinos, es la relación de la diosa con Perséfone, su hija y ella misma de joven. Perséfone fue secuestrada en la tierra por Hades y la convirtió en su consorte (Plutón para los romanos, dios de la riqueza del inframundo). Perséfone había estado jugando con algunas ninfas a quienes Deméter convirtió en sirenas como castigo por no haber intervenido. La vida se paralizó mientras la deprimida Deméter buscaba a su hija pérdida descansando en la piedra Agelasta; fue tan grande su descuido que no crecieron las plantas y el hambre devasto el universo. Finalmente, Zeus, el regidor del mundo, consternado ante la agonía de Deméter, obligó a su hermano Hades a devolver a Perséfone a su madre enviando a Hermes para rescatarla. Pero antes de liberarla, Hades le engañó para que comiese seis semillas de granada, lo que le obligaba a volver seis meses cada año. Feliz de reunirse de nuevo con su hija, Deméter hizo que la tierra produjese flores primaverales y abundantes frutos y cereales para las cosechas. Cuando Deméter y su hija estaban juntas, la tierra florecía de vegetación. Pero durante seis meses al año, cuando Perséfone volvía al inframundo, la tierra se convertía de nuevo en un terreno estéril. Estos seis meses son los de verano, pues en Grecia es cuando toda la vegetación muere por el calor y la falta de lluvia. Por el contrario, el invierno traía abundantes lluvias y temperaturas suaves, floreciendo la vida vegetal. Fue durante su viaje para rescatar a Perséfone del inframundo cuando Deméter reveló los misterios eleusinos. En una versión alternativa, Hécate rescató a Perséfone. En otras versiones Perséfone no era engañada para comer las semillas de granada sino que decidía comerlas por sí mismas. Algunas versiones afirman que comió cuatro semillas y otras que en lugar de seis semillas, comió dos semillas de granada. En cualquier caso, el resultado final es la ocurrencia del verano, la primavera, el otoño y el invierno.

En Grecia eran numerosas las Demetrias, fiestas de Deméter. Los más curiosos eran indudablemente aquellos en los que los seguidores de la diosa se fustigaban unos a otros con látigos hechos de corteza de árboles. Atenas tenía dos fiestas solemnes en honor de Deméter: una llamada Eleusinia y otra, Tesmoforia. Se decía que fueron instituidas por Triptólemo. Se sacrificaban cerdos, debido a los daños que causaban a los frutos de la tierra, y se hacían libaciones de vino dulce. Deméter y Perséfone eran veneradas en los ritos de los misterios de Eleusis.

El culto se extendió de Sicilia a Roma, donde se veneraba a estas diosas como Ceres y Proserpina. Los romanos adoptaron a Ceres en 496 a. C. durante una devastadora hambruna, cuando los Libros Sibilinos aconsejaron la adopción de su equivalente griega Deméter, junto con Perséfone y Yaco (mediador entre las diosas eleusinas y Dioniso). Ceres era personificada y honrada por las mujeres con rituales secretos en las fiestas de Ambarvalia, celebradas en mayo con procesiones en las que las romanas vestían el blanco propio de los hombres, quienes eran simples espectadores. Se creía que estas fiestas, para agradar a la diosa, no debían ser celebradas por gente de luto, razón por la que no se celebraron el año de la batalla de Cannas.

Se erigió un templo a Ceres en el monte Aventino de Roma. Su principal festividad era la Cerealia o Ludi Ceriales (“Juegos de Ceres”), instituidos el siglo III a. C. y celebrados anualmente del 12 al 19 de abril. La palabra cereal deriva del nombre de Ceres. El culto a Ceres pasó a estar especialmente relacionado con las clases plebeyas, que dominaban el comercio de grano y donde su culto era sumamente popular. Se sabe poco de los rituales de este culto, siendo una de las pocas costumbres que fueron registradas la peculiar práctica de atar ascuas ardiendo a las colas de zorros que entonces se soltaban en el Circo Máximo.

Además del cerdo, la cerda o la jabalina, esta diosa admitía también el carnero como sacrificio. En sus festividades, las guirnaldas usadas eran de mirto o narciso, pero las flores estaban prohibidas, porque fue recogiendo flores como su hija fue raptada por Hades. Únicamente le estaba consagrada la amapola, no sólo porque crece entre el trigo sino también porque Zeus se la hizo comer para provocarle sueño y así alguna tregua a su dolor.

En Creta, Sicilia, Lacedemonia y varias otras ciudades del Peloponeso se celebraban periódicamente los Eleusinos o misterios de Ceres, si bien eran los de Eleusis los más famosos. De aquí pasaron en Roma, donde subsistieron hasta el reinado de Teodosio. Estos misterios se dividían en grandes y pequeños. Los pequeños eran una preparación a los grandes que se celebraban cerca de Atenas, en la ribera del Iliso. Conferían una especie de noviciado. Tras un determinado plazo de tiempo más o menos largo, se iniciaba al principiante a los grandes misterios, en el templo de Eleusis. Las fiestas de Eleusis duraban nueve días, cada año, en el mes de septiembre, días en los que se cerraban los tribunales. Los atenienses hacían iniciar a sus hijos en los misterios eleusinos desde la cuna. Estaba prohibido, incluso a las mujeres, hacerse conducir al templo en coche o en carro. Los iniciados se consideraban bajo la tutela y la protección de Ceres, por lo que se esperaba de ellos una felicidad sin límites.

Los lugares de culto a Deméter más importantes no se concentraban en ninguna región concreta del mundo griego: Eleusis en Sicilia, Hermíone en Creta, Megara, Celeae, Lerna, Aegila, Muniquia, Corinto, Delos, Priene, Acragas, Iasos, Pérgamo, Selino, Tegea, Thorikos, Dion, Licosura, Mesembria, Enna y Samotracia.

Deméter enseñó a la humanidad las artes de la agricultura: sembrar semillas, arar, recolectar, etcétera. Era especialmente popular entre las gentes del campo, en parte porque eran los beneficiarios más directos de su ayuda, y en parte porque eran más conservadores a la hora de mantener las viejas costumbres. De hecho Deméter era fundamental en la antigua religión de Grecia. Reliquias propias de su culto, como cerdos votivos de arcilla, se fabricaban ya en el Neolítico. En la época romana, aún se sacrificaba un cerdo a Ceres cuando había una muerte en la familia, para purificar la casa.

Existen algunas diferentes representaciones que retratan a la diosa: Deméter subida a un carro, y asociada con frecuencia a imágenes de la cosecha, incluyendo flores, fruta y grano. A veces se la pintaba también con Perséfone.

Normalmente no se retrata a Deméter con un consorte. La excepción es Yasón, el joven de Creta que yació en un campo arado y fue sacrificado más tarde. Según la mitología griega, un celoso Zeus lo fulminó con un rayo.

Era y es célebre la estatua en mármol de esta diosa que se hallaba en la ciudad de Cnido y que actualmente se encuentra en el Museo Británico de Londres.

También se representa habitualmente con el aspecto de una mujer hermosa, de estatura majestuosa, tez coloreado, con la mirada lánguida y el cabello rubio cayendo en desorden sobre sus hombros.

Además de una corona de espigas de trigo, lleva una diadema muy alta. A veces está coronada con una guirnalda de espigas o amapolas, símbolo de la fecundidad. Tiene unos pechos grandes y porta un haz de espigas en la mano derecha y una antorcha encendida en la izquierda. Su túnica le llega hasta sobre los pies, y a menudo lleva un velo echado hacia atrás. A veces le dan un cetro o una hoz: dos pequeños niños, pegados a su seno y llevando cada uno un cuerno de la abundancia, señalan suficientemente a la nodriza del género humano. Lleva un paño de color amarillo, el color del trigo maduro.

Estancia de Deméter en Eleusis
Mientras Deméter buscaba a su hija Perséfone, habiendo tomado la forma de una mujer anciana llamada Doso, recibió la hospitalaria bienvenida de Céleo, el rey de Eleusis en Ática (y también de Fítalo). Céleo le pidió que cuidase de Demofonte y Triptólemo, los hijos que había tenido con Metanira.

Como regalo a Céleo por su hospitalidad, Deméter planeó convertir a Demofonte en un dios, cubriéndolo y ungiéndolo con ambrosía, respirando suavemente sobre él mientras le sostenía entre sus brazos y su pecho, y haciéndole inmortal quemándolo sobre carbones al rojo vivo en la chimenea del hogar familiar cada noche, a espaldas de sus padres.

Deméter no pudo completar el ritual porque Metanira sorprendió una noche a su hijo en el fuego y chilló asustada, lo que enfureció a Deméter, quien lamentó que los estúpidos mortales no entendiesen el concepto y el ritual.

En lugar de hacer inmortal a Demofonte, Deméter decidió enseñar a Triptólemo el arte de la agricultura y, a través de él, el resto de Grecia aprendió a plantar y segar cultivos. Triptólemo cruzó el país volando en un carro alado mientras Deméter y Perséfone cuidaban de él, ayudándole a completar su misión de educar a Grecia entera en el arte de la agricultura.

Más tarde, Triptólemo enseñó a Linco, rey de Escitia, las artes de la agricultura, pero éste rehusó enseñarlas a sus súbditos, y trató de matar a Triptólemo. Deméter le transformó en un lince.

Otros Mitos
Erisicton, tras talar un bosque sagrado de los pelasgos que habían plantado para Deméter en Dotio. Deméter se le apareció disfrazada de Nicipe (sacerdotisa del bosque) y este la amenazo con el hacha, recuperando su forma de diosa, castigo a Erisicton poniéndole a Aetón, el dios de la hambruna, en las tripas de Erisicton, haciendo que estuviese permanentemente hambriento.

Otro mito nos relata que Deméter ordeno a Pandrareo robar el perro de oro de su hermano Zeus, para vengar la muerte de Yasión, recompensándolo con el don de la salud.

Palabras Clave de la Diosa
Crecimiento, Emociones, Sentimientos.

Afirmaciones de la Diosa
“Aprendo a cuidarme con amor y dedicación”.
“Enfrento con valor el laberinto de mis sentimientos y emociones”.
“Permito que mi corazón se colme de paz”.
“Nutro mi totalidad mediante la aceptación, el reconocimiento y la expresión de mis sentimientos”.
“Me amo a mi misma tal como soy”.
“Acepto y reconozco mis sentimientos”.
“Yo Soy el amor de Dios”.
“Me siento segura de expresar mis sentimientos”.

La de los Mil Nombres - La Gran Maga
Nombre egipcio: Aset o Ast
Nombre griego: Isis
Flor: Nardo
Incienso: Rosa, jazmín y nardo
Color: Azul y/o rojo
Piedra: Lapislázuli
Animal sagrado: Milano y en ocasiones la vaca
Representa: El poder revividor del viento en la primavera. El viento del Oeste
Símbolos: Corona en forma de trono, luna creciente conteniendo al sol, estrella representando a Sothis, un escorpión

La diosa de los Mil Nombres fue la más grande de las deidades de Egipto. Fue una de las deidades más importantes, más populares y entrañables del panteón egipcio y precisamente su culto fue el último en desaparecer. Su origen es incierto y todavía continúa siendo un misterio, pero se estima que provino del delta del Nilo. Primitivamente fue una diosa-cielo, originaria de Behbet-el-Haggar, en el Delta. Es una aldea egipcia situada a pocos kilómetros al sur de Samannud (Sebennitos), al sudoeste de la ciudad de Al-Mansurah, hacia el centro del delta del Nilo. El topónimo árabe del pueblo, Behbeit, esconde su nombre faraónico, Per-Hebet, que significa: “Lugar del Festival de la Diosa”, en referencia a Isis: “Señora de Hebet”; sus fiestas estaban dedicadas a esta diosa y a los ritos funerarios asociados. También se dice que en los comienzos era una diosa originaria posiblemente de Buto, una diosa-madre que adoptó aspectos cósmicos por lo que estuvo muy identificada a su progenitora Nut, la diosa de la bóveda celeste.

Su nombre en egipcio es Ast, que significa trono, representado por el jeroglífico que portaba sobre su cabeza y, originalmente, fue la representación del trono. Los antiguos egipcios la llamaban “Aset” (a pesar de que hoy en día es más conocida por el nombre que le dieron los griegos: Isis) que quiere decir “el sitial”, “el trono” o la silla si se prefiere. Su nombre entonces indica el trono de Egipto, ella es la personificación del trono, porque éste no se consideraba un simple mueble sino que guardaba una esencia mágica, ¡en realidad era Isis! Y cuando el monarca estaba sentado en el trono era la propia diosa quien le protegía.

Isis es simultáneamente esposa y hermana gemela de Osiris. Hija de Geb (la tierra de Egipto) y de Nut (la bóveda celeste) y tiene por hermanos a otra pareja de gemelos: Nefthys (crónica de su hermana Isis) y Seth, divinidad relacionada con el desierto y la esterilidad que, aunque simbolice aspectos negativos, es necesaria para el buen funcionamiento y la estabilidad del cosmos, para la existencia del bien y del mal. Según relata el mito creado en el antiguo Egipto, a Gueb y Nut no les fue fácil concebir hijos, debiendo ir en contra de su creador Ra para conseguirlo. Y, con la invalorable ayuda del sabio dios Thoth, Nut dio a luz a cinco hijos. Nacieron en los llamados días epagómenos, Osiris, Seth, Nefthys, Isis y Horus. Isis nace en el cuarto día epagómeno.

Isis y Osiris juntos representan la personalización del principio histórico y del orden político.Encontramos muchas virtudes en Isis. Es imposible limitar sus atributos ya que posee los poderes de una diosa del agua, de la tierra, de la cosecha, de la estrella, como reina del Más Allá y como mujer y reunió en ella los atributos de todas las diosas de Egipto.

Reina de los dioses; gran diosa madre; recuperadora y embalsamadora del cuerpo de Osiris; protectora de Horus el Niño hasta que éste pudo luchar por su patrimonio. Su morada en los cielos era la estrella Sothis (Sirio) de la constelación de Orión (asociada a Osiris), por lo que también fue conocida como Isis-Sothis. En un texto de la época Ptolemaica la Diosa Isis dirigiéndose a su esposo el Dios Osiris, le dice: “Tu Imagen Sagrada, Orión en el Cielo, sale y se pone cada día, Yo Soy Sothis que la sigue, y no la abandonaré”.

Diosa de la maternidad y del nacimiento y protectora de las madres, de los niños y la familia en general (es por excelencia el modelo de madre y esposa ejemplar); se le considera como la que instituyó el matrimonio; pero también era la perpetua viuda inconsolable; a pesar de ser diosa no puede ya relacionarse con Osiris, no puede entrar en el reino del Más Allá, lamentándose así de su eterna soledad (arquetipo del amor).

Junto con las diosas Nefthys, Neith y Selkis es protectora de los muertos. Isis es la diosa principal en todos los ritos relacionados con la muerte y es la protectora del vaso canopo representado por Amset. También fue llamada “La Gran Maga” por haber recompuesto el cadáver de Osiris y procreado con él y por haber creado mediante magia la primera cobra y usado su veneno para obligar a Ra a revelarle su nombre secreto; el conocimiento de este nombre le daba poder sobre Ra; en ello se vio la iniciación a un culto secreto, descrito por Apuleyo en “El asno dorado”; por el poder adquirido podrá curar también las enfermedades de los dioses.

Isis fue para los egipcios un símbolo de pasión y fertilidad, al mismo tiempo que una maestra de todos los secretos de la magia. La gran netert, la madre divina, la señora de los encantos y encantamientos, la madre de los neteroo, la poderosa hechicera.

Forma triada con su compañero Osiris y su hijo Horus, hecho por el cual se la considera madre simbólica del rey, ya que a éste, a su vez. Se le identifica mientras vive con Horus. La triada es un conjunto de dioses agrupados formando una estructura familiar (usualmente, padre, madre e hijo), que simboliza el modelo ideal de relación/convivencia que los antiguos egipcios extrapolaron a sus divinidades. Al parecer de este pueblo, la situación ideal de cualquier humano era la fundación de una familia y, en consecuencia, la pervivencia de su estirpe a través de la procreación.

Encontramos en su mito, quizás uno de los más bellos y conmovedores que existió, la representación del amor materno y el terrible lamento por la muerte de su amado esposo.

Se le llegó a identificar prácticamente con todas las diosas alumbradas por el fértil Mediterráneo. También llegó a ser todas las mujeres. Probablemente, también era la deidad del rocío.

A cargo de Isis estaba la civilización, que era también su don supremo.

Veamos algunos de sus nombres más usuales por los que se le llamaba: “Señora de Todo”, “La Omnividente”, “La Todopoderosa”, “Reina del Mundo Habitado”, “Estrella de Mar”, “Diadema de la Vida”, “Salvadora”, “Gracia, Belleza, Fortuna, Verdad, Sabiduría y Amor”, “La Toda Poderosa Madre Divina Celestial Isis”, “Isis-Sothis”, “La Reina Isis”, “Madre del Cosmos”, “Raíz del Amor”, “La Reina del Espacio y de la Noche”, “Eterna Seidad del Cielo”, “El Alma Primordial”, “La que siempre es, la que siempre ha sido y la que siempre será”, “Gran Maga”, “Gran Diosa Madre”, “Reina de los Dioses”, “La Gran Diosa”, “La Madre Divina”, “La dueña de las palabras poderosas y de los encantamientos”. En las últimas épocas fue llamada “Madre de los dioses y aquella que vive”.

Se la represento de muchas formas diferentes, se nos presenta en la iconografía sagrada con el aspecto de una mujer joven que lleva una túnica atada con el nudo “mágico” y presenta un tocado portando el trono sobre la cabeza. Podemos verla igualmente dotada con grandes alas de milano, con las que protege tanto a su esposo como al difunto. También simbolizando su maternidad, abriendo sus brazos para bendecir a sus devotos e hijos. Relacionada con la fecundación la hallamos bajo la apariencia de un milano que es fecundado por el falo del fallecido Osiris, al que ella anima con el batir de sus alas como puede observarse, en el templo de Seti I en Abydos o en el de Hathor de Dendera.

Con forma de diosa árbol, amamantando al faraón. También muchas otras veces es representada sentada y ostentando un tocado con el disco solar, por ser hija de Ra, el dios Sol. A comienzos de la XVIII Dinastía y en el período tardío es representada en forma humana o de vaca, ostentando sobre la cabeza unos cuernos en forma de lira que sujetan un disco solar entre ellos, al modo de la diosa Hathor, por tanto atributos tomados de esta última diosa. También portando el sistro y el menat (tomados de la diosa Hathor) y, en sus manos, tan sólo suele llevar el anj (ankh) y un bastón papiriforme y el recipiente para el agua mágica utilizada en sus cultos. Diferenciándose ambas exclusivamente por su nombre escrito en caracteres jeroglíficos sobre la figura en cuestión. Otras de representaciones más frecuentes es con tocado de buitre, en ocasiones lleva la doble corona con la pluma de Maat, o un par de cuernos en forma de lira. Llevó atributos de todas las divinidades femeninas, que eran otras tantas personificaciones de Isis. Pero también en su asociación con Sejmet puede aparecer con cabeza de leona, si bien esta manifestación es poco frecuente. Incluso fue identificada como la parte femenina del abismo acuoso primordial del que surgió la vida. A veces se la pintó como un milano sobre el cuerpo momificado de Osiris. Representada como mujer, no como diosa, lleva una cofia con el ureo sobre la frente.

En el cielo se la reconocía y se la asociaba con la estrella Sothis o Sirius (Sirio), aquella que para los egipcios guiaba al rey difunto por el Más Allá y a la que él se unía cuando aparecía como estrella de la mañana completamente rejuvenecido después de haber salido victorioso del ciclo nocturno. En esta función ella era la responsable de marcar y/o anunciar el inicio de la crecida de las aguas del Nilo y por tanto del año nuevo, en este caso se añade una estrella a su corona. Es precisamente en este aspecto bajo el que se identifica con la fertilidad/fecundidad, con la agricultura y con el tiempo horario.

Sin embargo generalmente Isis era representada como una madre que estaba coronada con la luna en cuarto creciente, sus sienes ceñidas con una diadema de lotos azules y en sus brazos amamantando amorosamente a su hijo el dios Horus, existen millares de tales representaciones tanto en bronce como en loza, todavía algunas de sus estatuas se identifican con la Virgen María de los cristianos. Quizá fue esta estampa maternal y proteccionista, y tan profundamente conmovedora, la que indujo a los primeros cristianos a adoptar tal iconografía para representar la Virgen María alimentando al Niño Jesús.

Como diosa madre otras deidades femeninas eran consideradas como emanaciones suyas. Así nos encontramos con Isis-Hathor, Isis-Selkis, Isis-Nut... los propios egipcios nos explican estas extrañas asimilaciones de la siguiente manera: “Es Nejbet en El-Kab, Tyenenet en Hermontis, Iunit en Dendera, Isis en Abydos, Seshat en Unet, Heker en Antinoe... Neit en Sais... Señora de cada nomo, es ella quien está en todas las ciudades, en todo nomo con su hijo Horus”.

La diosa Isis tiene carácter firme, sabe lo que quiere y cómo conseguirlo, es astuta e inteligente; de ella se nos dice que “su corazón era más rebelde que una infinidad de humanos y más inteligente que una infinidad de dioses”, y que es “más hábil que una infinidad de espíritus”. ¿Cómo podemos afirmar que ella posee esas características? Por la historia que cuenta un texto que la caracteriza con mayor poder y habilidad en el mito del “Verdadero nombre de Ra”, este mito se halla recopilado en el llamado papiro mágico de Turín, en el que se relata cómo ella engañó a Ra (¡nada más ni nada menos que al Creador Supremo!) y obligó a revelarle su nombre secreto. El texto nos dice que la diosa Isis crea una serpiente que muerde a Ra; el dios sol no es curado del veneno que la serpiente le ha introducido con la mordedura hasta que no dice a aquélla cuál es su verdadero nombre, con lo que el poder de la serpiente se hace mayor. De esta manera Isis obtuvo la magia y secretos de Ra que luego traspasó a su hijo Horus. La magia es uno de los papeles centrales que juega Isis; utilizó los conocimientos mágicos para resucitar a Osiris y desde entonces fue conocida entre los egipcios como la “Señora de la Magia” y la “Gran Maga”. La magia de Isis es invocada en numerosos encantamientos por quien pretende su protección.

A Isis ningún sortilegio le es extraño; maneja los encantamientos, es temible y temida y su guardia personal son siete escorpiones cuyos nombres terroríficos son: Befent, Maatet, Mestet, Mestetef, Petet, Tefen y Thetet, que le ayudaban a proteger a Horus.

La diosa Isis también guarda una estrecha relación con el Nilo y sus crecidas; cuando el Nilo estaba en su punto más bajo, se decía que Isis y su hermana Nefthys lloraban a Osiris. Se recoge en un texto de época tardía la siguiente narración: “Los egipcios dicen que Isis llora a Osiris cuando el río empieza a crecer; y cuando inunda los campos, dicen que son las lágrimas de Isis”.
Su nombre fue llevado por Isisnofret, mujer de Ramsés II.

Palabras Clave de la Diosa
Amor Incondicional y Cuidado Materno.

Afirmaciones de la Diosa
“Atraigo desde mi centro interior, al auténtico amor y compañero de vida”.
“Recibo los mimos que me hacen falta para curar mis heridas del pasado”.
“Las experiencias de la vida que se me presentan son para mi evolución”.
“Resurjo a través del dolor a la vida como el cálido viento de primavera”.
“Persisto a pesar de la adversidad”.
“Siempre encuentro fuerzas para continuar mi camino”.

Invocación a Isis

Esta invocación es para pedirle ayuda a la Diosa para amarte más a ti misma.

“Amada Isis, diosa del poder de la Paz, por favor infúndame con tu grácil fuerza y tu amorosa confianza. Ayúdame a ser como tú: refinada, asertiva, amorosa. Ayúdame a confiar en mi misma. Ayúdame a volar como un águila en toda forma, para inspirar y ayudar a otros a volar. Gracias.”
Por Flor Az


Nut La Diosa de los Cielos

Nombre egipcio: Nut o Nuit
Nombre griego: Nut
Animal sagrado: La vaca
Representa: El Cielo, El Firmamento
Símbolos: Sicómoro, cetro de papiro, vasija de agua

Historia
Diosa del cielo, creadora del universo físico y de todos los astros. Pertenece a la Enéada de Heliópolis como hija de Shu y Tefnut (Diosa de la Humedad); hermana y esposa de Geb (la Tierra) de quien fue separada violentamente por su padre Shu (el Aire) y madre de los dioses osiriacos, tenidos de Geb; como tal, recibía el título de “La grande que da el nacimiento a los dioses”, “La Madre del Cielo”, “La Grande que parió a los dioses”; sus hijos fueron: Osiris, Isis, Seth, Neftis y Horus el Viejo. Nacieron en los epagómenos (los 5 días que se añadían a los 360 de su año civil formado por 12 meses de 30 días) en egipcio, “los cinco días durante el año”. Cada año, se celebraban esos días en todo Egipto y eran considerados aciagos por todos los dioses excepto por Isis y, a veces, por Horus el Viejo; a estos hijos suyos se les llama “Hijos del Desorden”, debido a las perturbaciones que, con sus disputas, introducen en la creación. Los cinco días estaban marcados como:

Día 1 nacimiento de Osiris (día desafortunado)
Día 2 nacimiento de Horus (día afortunado o desafortunado)
Día 3 nacimiento de Seth (día desafortunado)
Día 4 nacimiento de Isis (día afortunado)
Día 5 nacimiento de Neftis (día desafortunado)

Nut era el gran cielo cuya “risa” era el trueno, y sus “lágrimas” la lluvia; asimismo era la “madre” de todos los cuerpos celestes que se creía que cada día entraban por su boca, recorrían su cuerpo y salían por su útero cada mañana mostrando su forma renovada. El sol viajaba a través del cuerpo de la diosa durante las horas nocturnas y las estrellas durante el día. Se cree que Nut pudo haber representado originariamente a la Vía Láctea, haciendo referencia a los capítulos 176 y 177 del Libro de los Muertos.

Asumió los atributos de aquellas diosas locales que tenían cometidos similares, así como las entidades de varias diosas antiguas de la naturaleza y madres de los dioses. Nut también estaba asociada con el concepto de resurrección, llegándose a creer que los muertos se convertían en estrellas dentro de su cuerpo. También estaba asociada al sicómoro, como Hathor, ofreciendo sus frutos y bebida al difunto. Nut siempre fue vista como amiga y protectora de los muertos, que acudían a ella para obtener comida, ayuda y protección, como un hijo acude a su madre. El favor de Nut daba a los difuntos el poder renacer, como el sol surgió del huevo producido por Geb y Nut, y les capacitaba para acompañar al dios-sol cada día desde su nacimiento y para atravesar la Duat a salvo. Se representaba en los sarcófagos acogiendo al difunto con las alas extendidas, o en el interior de la tapa, como mujer con los brazos levantados, ayudándole en el Más Allá para hacerle renacer, o como representación del cielo en la otra vida del difunto.

A la Diosa Nut, se la representaba a menudo desde un sicómoro, ofreciendo el agua de la vida y los beneficios de la tierra cultivada desde el mas allá. Identificada con el árbol sagrado del sicómoro (higuera) cuyo emplazamiento original se situó en Heliópolis y su relación con diosas tales como Isis o Hathor denota que todas ellas pudieron tener un origen similar. Las ramas del sicómoro se convirtieron en un lugar de refugio para las almas cansadas durante los fuertes calores del verano al mediodía. Este era también el sicómoro bajo el que, asegura la tradición, la Virgen María se sentó y descansó en su viaje a Egipto.

En tiempos tardíos, los sacerdotes de Dendera aseguraban que el hogar de Nut estaba en su ciudad y que allí dio a luz a Isis. En Heliópolis se la convertía también en madre de Ra y se la identificaba con la vaca (Mehet-Urt). Según las inscripciones del Reino Nuevo, registradas en las tumbas de algunos de sus reyes, Ra, una vez vencida la rebelión de los hombres, le pidió a Nut que le llevara a los cielos; Nut, cuando llevaba a su padre Ra, sufrió vértigo; Shu la sostuvo con sus manos, elevando todo lo que había sido creado, convirtiendo a los dioses en estrellas. Nut encarna el firmamento que separa la tierra de las aguas del caos, que la rodeaban, fuera de las cuales se había creado el mundo. La separación de Nut y Geb representa la distinción entre el caos inicial y el orden del mundo, el primer acto de creación y el gran poder creativo que supuso haber apartado las aguas que estaban encima de la tierra y establecer al sol entre el cielo y la tierra fue el que hizo posible el nacimiento de los dioses, seres humanos, animales, etc.

Según un mito, Nut daba a luz al sol diariamente; pasando sobre su cuerpo, el sol llegaba a su boca, en la que desaparecía para recorrer el interior de su cuerpo (o en la Duat) y renacer a la mañana siguiente. En otro mito se cuenta que el sol navegaba por sus piernas y su espalda hasta el mediodía, momento en el que descendía por sus brazos hasta el ocaso, para entrar en la Duat o Mundo Inferior.

Por la noche el vientre de Nut esta tachonado de estrellas, pero también de representaciones de los planetas y de los Decanos, que eran los meses del calendario Egipcio, que se dividía en tres décadas, cada una de ellas comenzaba el día que aparecía en el cielo una estrella determinada que estuviese en conjunción con el sol durante sesenta días. Entre los Decanos más importantes figuraban Sirio (Sotis), cuyo orto helíaco señalaba el principio del año solar, y Orión, cuya aparición simbolizaba la vuelta a la vida de Osiris. Durante el día doce discos solares señalan las horas diurnas.

Una tradición tardía establece una equivalencia precisa entre las partes del cuerpo de Nut y las horas; así sus labios corresponden a la segunda hora, sus dientes a la tercera, la garganta a la cuarta, el busto a la quinta, etc.; en su vientre, el Sol ha alcanzado la décima hora y nace de nuevo.

El faraón es confiado a su madre en su nombre de tumba y ella le abraza y protege en su nombre el sarcófago. Aparece con el cuerpo arqueado y apoyando sus miembros en los cuatro puntos cardinales, como una bóveda celeste; por regla general, la parte donde está su cabeza es el Oeste y la otra el Este; su cuerpo aparece a veces vestido de estrellas para representar el cielo nocturno por el que viaja la barca; también se la ve con los cuernos y el disco de Hathor, llevando en sus manos un cetro de papiro y el símbolo de “vida”; o como una vaca con la panza estrellada (como Mehet-Urt); en otras ocasiones lleva un aguamanil o una vasija sobre su cabeza y el símbolo jeroglífico del cielo. En algunas representaciones aparece sobre su marido Geb (la Tierra) y a quien su padre Shu (el Aire) intenta separar con los brazos, representación gráfica completa del mito. Aunque normalmente se le muestra de perfil, arqueada, desnuda y cubierta de estrellas por encima de Geb (Dios de la Tierra), y en ocasiones, sostenida por su padre Shu, con los brazos y las piernas hacia abajo tocando los horizontes con manos y pies. Sus extremidades simbolizaban los cuatro pilares sobre los que se apoya el cielo.

Se le ha representado mucho en los techos de templos y tumbas. Los techos de la tumbas del Valle de los Reyes, están decorados con representaciones del Cielo.

Esta diosa es originaria de Heliópolis, tiene su santuario en Menfis y la región del Delta; también tenía otro en Dendera. Su fiesta se celebraba el día 18 del mes de Famenoth. Su festival era el día 19 del mes de Thot, junto con Ra.

Entre los egipcios, el paso del tiempo y sus ciclos eran medidos con exactitud. Para ellos la bóveda celeste era un espacio vivo, era Nut “La Dama o Reina de los Cielos”.

Palabras Clave de la Diosa
Misterio, Renacer.

Afirmaciones de la Diosa
“Me abro al misterio”.
“Dejo ingresar al misterio a mi vida”.
“Confío en el misterio que entra a mi vida porque es lo que necesito en mi camino a la totalidad”.
“Dejo un lugar al misterio en mi vida”.
“Renazco cada día a nuevas experiencias en mi vida”.

Maya Diosa de la Ilusión
Nombre hindú: Maia
Representa: Ilusión y Engaño
Símbolos: Conocimiento, Inteligencia y Velo

Historia
La Diosa Maya en la India se le da culto tanto entre los hindúes como los budistas como la “Madre de la creación”, “Tejedora de la Red de la Vida”, “Madre de la Naturaleza”, “Madre de los Dioses Secundarios”, “Universo Material”, y como ilusión. También se le rinde culto en Nepal, Tibet y los Himalayas. Es hija de Brahma.

La Diosa Maya es un símbolo del conocimiento de la India y un concepto filosófico fundamental del hinduismo que se refiere a la materia (como lo opuesto al espíritu); aquello que no es más que apariencia, ilusión, una imagen irreal o quimera. No quiere decir que el mundo es una ilusión, como suele decirse equivocadamente. La ilusión simplemente se encuentra en nuestro punto de vista, si pensamos que las formas, estructuras, cosas y eventos, que nos rodean son realidades de la naturaleza, en vez de darnos cuenta de que ellos son conceptos creados por nuestras mentes empeñadas en medir y categorizar. Maya es la ilusión de tomar estos conceptos por realidades, de confundir el mapa con el territorio. Según la visión hindú de la naturaleza, todas las formas son relativas y fluidas, ya que el mundo de Maya cambia continuamente pues el universo es una maravillosa obra rítmica y dinámica. Cuya fuerza incansable en esa obra es el karma, otro concepto muy importante del pensamiento hindú. Ya que karma significa “acción” y es el principio activo de la obra, podemos decir que es la acción total del universo, donde todo se encuentra conectado con todo el resto. Para eso deben tener en cuenta que: “Karma es la fuerza de la creación, de la cual todas las formas obtienen su vida”. Mientras nuestra visión del mundo sea fragmentada, mientras estemos bajo el conjuro de Maya y pensamos que estamos separados de nuestro ambiente y que podemos actuar independientemente, estaremos atados por el karma. Liberarse de las ataduras de karma significa darse cuenta de la unidad y armonía de toda la naturaleza, incluyendo al humano, y actuar de acuerdo a esto. Liberarse del conjuro de la Diosa Maya, romper las ataduras del karma, significa darse cuenta de que todo fenómeno que percibimos con nuestros sentidos es parte de la misma realidad. Seria liberarse de las ataduras.

La Diosa Maya reserva su Sabiduría de aquellos que no son aptos para conocerla detrás de velos. Te pide para que seas digno de conocer su rostro te quites los velos que tapan tus ojos. Te pide veas la verdad, sea cual sea.

Sus atributos son la inteligencia, el agua, la creatividad y la magia.

Palabras Clave de la Diosa
Flexibilidad y Conocimiento.

Afirmaciones de la Diosa
“En la calma de mi mente surgen nuevas ideas, trascendentes y liberadoras de mis propias ataduras mentales”.
“Me enfrento a la ilusión para ver la verdad”.
“Escucho con atención lo que hay detrás de las palabras”.
“Mi destino brilla con esplendor”.
“Levanto mis velos para contemplar la realidad”.
“Acepto en el lugar que me encuentro”.
“Ver la realidad me da poder”.
“Es hora de cambiar mis esquemas de pensamiento”.
“Me flexibilizo y me reencuentro con mi fuerza”.
“Acepto una nueva manera de ver la vida”.
“Arranco los velos de mis ojos y despierto a una nueva realidad”.


Calchiuhtlicue Diosa del Agua
Nombre azteca: Chalchitlicue
Color: Azul y/o verde
Piedra: Esmeralda, jade y/o turquesa
Animal sagrado: Rana
Representa: La purificación
Símbolos: Jarrón con cruz en la parte superior y flores acuáticas

Historia
Calchiuhtlicue es la diosa azteca guardiana de las aguas de los lagos, ríos, océanos y corrientes de agua. También es patrona de los nacimientos, y desempeña un papel importante en los bautismos aztecas.

La de las faldas de Chalchi, que significa piedra verde (jade) símbolo de lo sagrado, el agua y la naturaleza.

Su nombre significa: “La que tiene una falda de piedra verde”, “La falda de jade”, “La vestida con faldellín azul”, “La de la falda de piedras preciosas” y “Señora del manto esmeralda”, en alusión al color del elemento sobre el que presidía la diosa.

Era representada a menudo con la pequeña imagen de una rana. Su vestimenta era peculiar e interesante. Alrededor del cuello llevaba un magnífico collar de piedras preciosas, de las que colgaba un pendiente de oro. Era coronada con una diadema de papel azul decorada con plumas verdes. Las cejas eran de turquesa, dispuestas como un mosaico, y su vestido era de un nebuloso color verde azulado, que recordaba el color del agua de los mares de los trópicos. Su apariencia se resaltaba con una aureola de flores marinas o plantas acuáticas y en la mano izquierda también llevaba una, mientras que en la derecha llevaba un jarrón con una cruz en la parte superior, emblema de los cuatro puntos de la brújula, de donde viene la lluvia.

Se le conocía también como Apozonalotl, que manifiesta la ondulación de las aguas: Atlacamani, se refiere a las tempestades, mientras que Ahuit y Ayauh alude a su movimiento.

Es Diosa Madre de la serpiente, puede acabar con las inundaciones y tormentas que azoten un lugar. Es también la encargada de limpiar y purificar los espacios, ya que su principal don es la purificación, así como que crezcan las plantas. Fue de las diosas más veneradas y una de las figuras femeninas más importantes vinculada al líquido en la cultura azteca. También fue considerada como la más importante protectora de la navegación costera en el México antiguo y venerada especialmente por los aguadores de México y todos aquellos cuyo trabajo les tenía en contacto con el agua.

En el mito de los cinco soles, ella alumbró al mundo en el Primer Sol, dominaba el cuarto mundo, en la era Cuatro-Agua. Durante su reinado el cielo era de agua, la cual cayó sobre la tierra como un gran diluvio a manos de esta diosa. Los seres humanos se transformaron en peces.

Ella fue responsable por la inundación que destruyó el cuarto mundo (estamos en el quinto mundo según los aztecas).

Calchiuhtlicue era la compañera de Tláloc, el dios de la lluvia: tenían poder sobre las aguas. Ambos fueron creados por los cuatro Texcaltipocas. Fue la madre de Tecciztécatl.

A veces se la asocia con la diosa de la lluvia, Matlálcueitl.

En el arte, Calchiuhtlicue se ilustra usando una falda verde y con breves líneas negras verticales en la parte inferior de su rostro. En algunos casos pueden verse niños recién nacidos en una corriente de agua que surge de sus faldas.

Sus esculturas están generalmente hechas de piedra verde, como corresponde a su nombre.

Su más célebre representación fue hallada en la Plaza de la Luna de Teotihuacán.

Palabras Clave de la Diosa
Renovación

Afirmaciones de la Diosa
“Yo tengo el control de mis emociones”.
“Dependo emocionalmente de mi”.
“Me siento segura y amada por mi misma”.
“Soy dueña de mi destino”.
“Mis emociones fluyen con libertad”.
“Me purifico y renuevo a través de mis emociones”.

Atenea Diosa de la Sabiduría y la Estrategia
Nombre griego: Atenea o Palas Atenea
Nombre romano: Minerva
Animal sagrado: Lechuza, dragón y buey
Representa: Sabiduría, estrategia, inteligencia
Símbolos: Olivo, lanza, serpiente y escudo

Historia
Adorada desde la Antigüedad como la diosa protectora de Atenas, donde se construyó el Partenón para adorarla. Su nombre completo era Palas Atenea. En la mitología griega, Atenea o Atena es la diosa de la sabiduría, la inteligencia, la industria, las artes, la estrategia y la guerra justa. Atenea, como la diosa de la reflexión y de la deliberación, preside las asambleas e inspira la elocuencia a los oradores. En su rol de diosa pacifista, era la patrona del arte de la agricultura y de las labores femeninas, especialmente del hilado y el tejido, y la que enseña a los hombres a plantar el olivo, símbolo del trabajo y de la paz. Entre sus dones al hombre estaban la invención del arado y la flauta y las artes de domesticación de animales, de construcción de barcos y de fabricación de zapatos. También la creación intelectual es parte de su responsabilidad: inspirando a los poetas y a los oradores y a los filósofos y a los que se dedican a la ciencia.

Fue asociada por los etruscos con su diosa Menrva, y posteriormente por los romanos con Minerva, donde además fue la protectora de Roma. Ovidio llamaba a Atenea (Minerva) la «diosa de las mil obras». Fue adorada por toda Italia, aunque sólo en Roma adoptó un carácter belicoso.

Atenea es lógica y objetiva. Es capaz de valerse de su inteligencia e intuición para resolver conflictos y enfrentarse a la vida. Es perspicaz, intuitiva, inteligente, realista y muy diplomática, valiendose de las alianzas para lograr sus objetivos.

La diosa Atenea era la hija favorita del Olimpo, y aparece como la hija favorita del dios Zeus, quien tras haber devorado a Metis, la Prudencia, sintió un gran dolor de cabeza. Recurrió a Hefesto, quien le abrió la cabeza de un hachazo, surgiendo de ella ya adulta de su frente completamente armada y en una edad que le permitió ayudar a su padre en la Gigantomaquia (guerra contra los Gigantes), donde se distinguió por su valentía después de que se tragase a su madre, Metis, la Prudencia. La historia de su nacimiento aparece en varias versiones.

Era la diosa prudente de la guerra y la patrona de los guerreros, protectora de todos los héroes que se distinguieron por su prudencia y buenos consejos, así como por su fuerza y valor, como Heracles, Perseo, Belerofonte, Aquiles, Jasón, Diomedes y Odiseo. Como diosa de la guerra suele aparecer con armadura, con la égida (el escudo adornado de la cabeza de la Gorgona) y una vara dorada, con la que otorga a su favoritos juventud y majestad. Ella es la pacificadora, la reflexiva, la que inspira sensatez en los guerreros. Se la representa con los atributos guerreros más bien como defensora de la paz. Atenea fue la defensora más firme, entre los dioses, del bando griego en la guerra de Troya.

También era la defensora del hogar y del Estado y la encarnación de la sabiduría, la pureza y la razón. Tenía el don de profecía, prolongaba a voluntad la vida de los mortales, obtenía la felicidad tras la muerte: todo lo que ella disponía con un gesto de su cabeza era irrevocable, todo lo que prometía llegaba infaliblemente.

Cuentan los mitos que la tierra, el cielo y los mares se conmovieron con su nacimiento. De ella partía el consejo, y su voz era escuchada reverentemente en la asamblea de los dioses. Era también patrona de las artes, de la artesanía y de los comerciantes. Era una de las deidades principales del Estado romano.

Atenea es también la Diosa Virgen por antonomasia, la siempre joven, la no-sometida a un marido (que parece que ese es el significado de su primer nombre, Pallas), y quizá sea también la principal razón de su atuendo guerrero, es decir no femenino. En agradecimiento a que Atenea les había regalado el olivo, el pueblo ateniense levantó templos a la diosa, el más importante era el Partenón, situado en la Acrópolis de Atenas. Es el gran templo de Atenea, y las Panateneas las fiestas solemnísimas con que la honraban los atenienses. En estas fiestas, que atraían a toda Grecia, exhibían el culto más esplendoroso, los concursos de poesía y de teatro, todo lo que fuera manifestación de las artes. Se le dedicaban grandes sacrificios, de forma que en las grandes Panateneas cada tribu del Ática le dedicaba un buey, cuya carne se distribuía a continuación entre pueblo.

Los romanos celebraban sus fiestas del 19 al 23 de marzo, durante el día que se llamaba, en plural femenino, Quinquatria, el quinto tras el Ides de marzo, el decimonoveno, la fiesta de los artesanos. Una versión menor, las Minusculae Quinquatria, se celebraba en los Ides de junio, 13 de junio, por los flautistas, que eran particularmente útiles para la religión. Atenea era adorada en el monte Capitolino como parte, junto con Hera y Zeus, de la Tríada Capitolina. En la Roma actual puede visitarse la Piazza della Minerva cerca del Panteón.

En sus estatuas e imágenes se le da una belleza simple, descuidada, modesta, un grave aire, impresionando su nobleza, fuerza y majestad. Suele llevar el casco en cabeza, una pica en una mano, un escudo en la otra y la égida sobre el pecho. Generalmente aparece sentada, pero cuando está de pie tiene siempre, con la actitud resuelta de una guerrera, un aire meditativo y la mirada fija en altas concepciones.

Los animales consagrados a Minerva eran la lechuza y el dragón.

La Señora de Atenas
Atenea compitió con Poseidón por ser la deidad protectora de Atenas, que aún no tenía nombre, en una versión de su mito fundacional. Se acordó que cada uno daría a sus habitantes un regalo y que éstos elegirían cuál preferían. Poseidón golpeó el suelo con su tridente e hizo brotar una fuente, lo que les daba un medio de comerciar y agua (en su cima Atenas fue una importante potencia marítima, derrotando a la flota persa en la Batalla de Salamina), pero ésta era salada y mala para beber.

En otra versión alternativa, Poseidón ofrecía el primer caballo y Atenea ofreció el primer olivo domesticado. Los ciudadanos (o su rey, Cécrope) aceptaron el olivo y con él el patronazgo de Atenea, pues les proporcionaba madera, aceite y alimento. Según Robert Graves opinaba que «los intentos de Poseidón por tomar posesión de ciertas ciudades son mitos políticos» que reflejaban el conflicto entre religiones matriarcales y patriarcales. Atenea fue también la diosa protectora de otras ciudades, notablemente de Esparta.

Se representa a Atenea como la ayudante y protectora de la agricultura, papel bajo el que se representa a la diosa como inventora del arado y el rastrillo. Creó el olivo, enseñó a la gente a uncir los bueyes para arar, cuidó de la cría de caballos e instruyó a los hombres en su doma con bridas, otra invención suya. Los nombres de sus primeras sacerdotisas, las hijas de Cécrope, Aglauro (Aire brillante), Pándroso (Rocío) y Herse (Lluvia), y son meras personificaciones de sus cualidades, de gran valor para el territorio ateniense.

También se le atribuían otras relacionadas con varios tipos de ciencia, industria y arte, y todos sus inventos no son del tipo que los hombres harían por azar o accidente, sino que requerían reflexión y meditación. Pueden señalarse la invención de los números, del carro y de la navegación. En la historia ateniense enseña a Erictonio a atar sus caballos al carro, y en la corintia enseña a Belerofonte a dominar a Pegaso. Respecto a todos los tipos de artes útiles, se creía que había familiarizado a los hombres con los medios e instrumentos que eran necesarios para practicarlas, como con el arte de producir fuego. También se creía que había inventado casi todos los tipos de trabajo en los que se empleaba a las mujeres, como el hilado y el tejido, y ella misma era diestra en ellos. Incluso en Homero todos los productos del arte femenino, se califican de «obras de Atenea». Muchos paladios (estatuas de Palas) llevaban un huso y una rueca en la mano izquierda. Su genio cubre el campo de la música y el baile: fue la inventora de la flauta y la trompeta, así como de la danza de guerra pírrica, de la que se decía que fue su ejecutora más antigua, en la celebración de la victoria de los dioses sobre los Gigantes. Atenea fue una de los grandes patrones de artes tanto útiles como elegantes. Por ello se la llamaba Ergane, y fue la diosa de toda la sabiduría, el conocimiento y el arte, y la representaron sentada a la derecha de su padre Zeus y apoyándole con sus consejos.

Dispensaba las bendiciones de la naturaleza, es la protectora del crecimiento de los niños, y como diosa del cielo claro y el aire puro, otorga salud y aleja la enfermedad. En Atenas era patrona del estado y la protectora (con Zeus) de las fratrías y las casas que formaban la base del estado. En Atenas y Esparta protegía las asambleas populares y deliberativas. En los demás sitios presidía sobre las mayores uniones de gente. También mantenía la autoridad de la ley, la justicia y el orden, en las cortes y la asamblea del pueblo. Esta noción era tan antigua como los poemas homéricos, en los que se describe a Atenea ayudando a Odiseo contra la conducta sin leyes de los pretendientes. Se creía que había instituido la antigua corte del Areópago, y en casos en los que los votos de los jueces estaban empatados, daba el decisivo en favor del acusado.

Atenea promocionaba la prosperidad interna del estado, al fomentar la agricultura y la industria y al mantener la ley y el orden en todas las transacciones públicas, y de la misma forma también lo protegía de los enemigos extranjeros, y así asumía el carácter de una deidad de la guerra, aunque en un sentido muy diferente al de Ares. Según Homero ni siquiera llevaba armas, sino que las tomaba prestadas de Zeus, guardaba a los hombres de la masacre cuando la prudencia lo requería, y repelía el salvaje amor por la guerra de Ares, conquistándolo. Atenea no ama la guerra por sí misma, sino solo por las ventajas que ganaba el estado al emprenderla, y por tanto sólo apoya aquellas empresas bélicas que se iniciaban con prudencia y que probablemente arrojaran resultados favorables. En época de guerra, las ciudades, fortalezas y puertos quedan bajo su especial protección.

El culto de Atenea fue muy importante ya que fue adorada en todas las partes de Grecia, sugiriendo su relación con Tritón que sus lugares de culto más antiguo en Grecia se ubican en las riberas de este río Beocio, que desembocaba en el lago Copais, y donde había dos antiguas ciudades pelasgas, Atenas y Eleusis, que fueron según la tradición tragadas por el lago. Desde allí su culto fue llevado en un periodo muy antiguo por los minios al Ática, Libia y otros países. En Atenas se convirtió en la gran divinidad nacional de la ciudad y el país, y más tarde por los atenienses, estándole consagrada la serpiente, el símbolo de la renovación perpetua. En Rodas su culto era igualmente muy antiguo, siendo adorada como la diosa que ayudó a Danio a construir el primer barco de cincuenta remos. Entre las cosas que le estaban consagradas se menciona la lechuza, el gallo y el olivo, que se decía que había creado en su concurso con Poseidón por la posesión del Ática. En Mesenia su estatua llevaba un cuervo en la mano.

Los sacrificios que se le ofrecían consistían en toros, de donde probablemente obtuvo el epíteto de Tauróbolo, corderos y vacas. Eustacio señala que solo se le sacrificaban hembras, con excepción de los corderos. En Ilión se decía que se le sacrificaban doncellas o niños locrios cada año como expiación por el crimen cometido por Ayante Locrio con Casandra, y la Suda afirma que estos sacrificios siguieron ofreciéndosele hasta el 346 a. C.

En el Ática se celebraban varios festivales haciendo referencia al papel de Atenea como protectora de la agricultura: la Calintaria y Plinteria, la Esciroforia, la Arreforia o Herseforia, y la Oscoforia, que eran comunes a Atenea y Dioniso. Incluso la fiesta principal, las Panateneas, fue originalmente una fiesta de la cosecha. La siembra se abría en con tres servicios sagrados del arado. De estos, dos eran en honor de Atenea como inventora del arado, mientras el tercero se celebraba en honor de Deméter. Al comienzo de la primavera se le daban gracias por anticipado por la protección que iba a proporcionar a los campos. Es significativo que la presentación del peplo o manto, la principal ofrenda de la celebración, tuviese lugar en la temporada de siembra.

Era adorada en las Calceas (Fiesta de los herreros) como señora y protectora de las artes y la artesanía. El festival de la Apaturia hacía una referencia directa al carácter de la diosa como protectora del estado. El festival de Atenea Itonia en Coronea era una fiesta confederada de toda Beocia. Fue adorada con Erecteo en el templo bautizado en su honor (el Erecteión), el santuario más antiguo de la acrópolis de Atenas.

Algunas Representaciones y Atributos Clásicos
Atenea fue representada en obras de arte con frecuencia, pero fue Fidias quien estableció su tipo ideal en tres estatuas, las más famosas, erigidas en la Acrópolis de Atenas:

• La colosal estatua criselefantina (labrada en marfil y oro) de Atenea Partenos, de treinta pies de altura (con el pedestal), ubicada en el Partenón. La diosa era representada llevando una larga túnica que le caía hasta los pies, y sobre su pecho tenía la égida con la cabeza de la Gorgona. Tenía un casco en la cabeza y llevaba en una mano una Niké de seis pies de alto, y en la otra una lanza, con la que apoyaba contra un escudo adornado con escenas de las batallas de las Amazonas con los Gigantes. A sus pies tenía una serpiente.

• La estatua de bronce de Atenea Promacos, fundida de los expolios de los atenienses en la batalla de Maratón, ubicada entre los Propileos y el Erecteión. Las proporciones de esta estatua era tan enormes que la brillante punta de la lanza y el penacho del casco eran visibles para los marineros que se aproximaban al Pireo desde Sunión.

• La Palas Lemnia, así llamada porque había sido dedicada por los clerucos atenienses de Lemnos. El atractivo de esta estatua le ganó el apodo de «la hermosa». Como la anterior, era de bronce, y al representar a Atenea como diosa de la paz, no llevaba casco.

También se conservan un gran número de representaciones de Atenea en estatuas, bustos colosales, relieves, monedas y vasijas pintadas.

Su atuendo suele ser la túnica espartana sin mangas, sobre la que viste una túnica, el peplo o, aunque raramente, la clámide. La expresión general de su figura es meditabunda y seria, su cara es más ovalada que redonda, su pelo es rico y generalmente peinado hacia atrás sobre las sienes, flotando libremente por detrás. La figura completa es majestuosa, y más fuerte que esbelta: las caderas son pequeñas y los hombros anchos, de forma que en conjunto recuerda de algún modo una figura masculina.

La Atenea pensativa es un relieve fechado sobre el 460 a. C. que representa a una Atenea cansada descansando sobre una vara.

El nombre de Atenea se perpetuó en la ciudad de la diosa, que a través de los milenios sigue en pie, mostrando con orgullo los restos del Partenón. En honor de la diosa, también, se llamó "ateneos" a los centros de cultura y de saber, ya desde el principio de nuestra era. El emperador Calígula fundó el primer ateneo en Lyón. El año 135 Adriano fundó otro ateneo en el Capitolio de Roma, y siguieron a lo largo de la historia instituciones nobilísimas dedicadas al saber denominadas ateneos para recordar a Atenea, la diosa de la sabiduría.

Palabras Clave de la Diosa
Poder

Afirmaciones de la Diosa
“Concentro mi atención en la realización práctica de mis ideas”.
“Creo en lo mejor de mi misma”.
“Aclaro mi mente, actúo con serenidad y objetividad”.
“Nutro mi totalidad contemplando mi integridad”.
“Elijo las creencias más adecuadas para mi”.
“La fuerza radiante de mi Cualidad Solar se expresa en el Mundo”.
“Dejo mis creencias rígidas para permitir y sustentar mi evolución”.

Persfone

En la mitología griega, Perséfone (en griego antiguo Persephón) es hija de Zeus y de Deméter (hê Mêt?r, ‘la madre’). La joven doncella, llamada hasta entonces Core (????, ‘hija’), es raptada por Hades convirtiéndose en la reina del Inframundo.

Perséfone es su nombre en la literatura épica de la Grecia jónica. En otros dialectos era conocida por otros nombres, como Persephassa oPersephatta. Homero la llama Persephoneia. Los romanos tuvieron noticia de ella por primera vez a través de las ciudadeseólicas y dóricas de la Magna Grecia, donde usaban la variante dialéctica Proserpina.

De ahí que en la mitología romana fuese llamada Proserpina, y como tal llegase a convertirse en un personaje emblemático delRenacimiento.

Visión general
La figura de Perséfone es actualmente muy conocida. Su historia tiene un gran poder emocional: una doncella inocente, el dolor de una madre por el rapto y el regreso de su hija. También es citada con frecuencia como un paradigma de los mitos que explican procesos naturales, con el descenso y el regreso de la diosa provocando el cambio de estación.

Pero los griegos también conocían otra faceta de Perséfone. Ella era además la terrible Reina de los muertos, cuyo nombre no era seguro pronunciar en voz alta y a la que se referían como «La Doncella». En la Odisea, cuando Odiseo viaja al Inframundo, alude a ella como «Reina de Hierro».

Su mito central, aún con toda su familiaridad emotiva, era también el contexto tácito de los extraños ritos iniciáticos secretos de regeneración de los misterios eleusinos, que prometían la inmortalidad a sobrecogidos participantes: una inmortalidad en el mundo subterráneo de Perséfone, en un banquete con los héroes bajo su pavorosa mirada (Kerényi 1960, 1967).

En estos misterios, aunque se desconoce el rito exacto, parece que los iniciados asistían a una triple revelación: que Perséfone había tenido un hijo en el fuego, el Eón; una visión beatífica de ella y una visión de una espiga de trigo con la promesa de una nueva vida.

Consortes y descendencia
Zeus
Zagreo (los misterios órficos)
Yaco (padre desconocido, probablemente Zeus)
Hades
Adonis
Hermes


El Mito de Hera

Hera es la diosa con mayor rango en el Olimpo, pues es esposa y hermana de Zeus, el dios de los dioses en la mitología griega.

Esta diosa es la hija mayor de Cronos y Rea, y como todos sus hermanos fue tragada por su padre, hasta que Zeus fue salvado de las terribles fauces paternas y, luego, pudo entonces liberar a todos sus hermanos.

Durante la lucha que hubo entre Zeus y los titanes, la diosa fue criada -según unas versiones- por Océano y Tetis, con quienes ella quedó muy agradecida, por lo que cuando ellos riñeron, ella trató de reconciliarlos. Otros narran que fue criada por las Horas, por el héroe Témeno e incluso por las hijas de Asterión.

Una vez que Zeus ganó la gran batalla y se estableció el poder olímpico, éste contrajo matrimonio con Hera. Se cuenta que ella era su tercera esposa, después de Metis y Tetis, no obstante el amor entre Hera y Zeus era anterior incluso a la batalla con los titanes. La boda fue más que suntuosa, y de acuerdo a la tradición, se indica como lugar de la celebración el jardín de las Hespérides (aunque a veces se dice que las manzanas de este jardín fueron sólo el regalo de Gea a Hera el día de su casamiento, y que la diosa las cembró en su jardín). En la Ilíada se cuenta que la boda se llevó a cabo en la cumbre del Ida de Frigia. También, se ha mencionado que se realizó más bien en el lugar místico de Eubea. La divina unión tuvo como frutos cuatro hijos: Hefesto, Ares, Ilitía y Hebe.

Como esposa del líder de los dioses, Hera se convirtió en la protectora de todas las mujeres casadas. Por ello, se la representa como mujer celosa, vengativa y violenta, pues Zeus -que le era infiel constantemente- provocaba sus iras, de las que hacía víctimas no sólo a las amantes sino a los hijos producto de los amores prohibidos.

Fue así como Heracles cayó en desgracia con Hera, pues era hijo de Zeus y Alcmena, y fue tal vez el que más sufrió la cólera de la diosa. A ella se le ocurrió la idea de los doce trabajos a los que se sometió al semidios, y lo persiguió sin límite hasta el fin de sus días.

Sin embargo, estos ataques de celos también le costaban caros a la diosa, pues Zeus siempre protegía a sus hijos y a sus amantes de la venganza de Hera. Por ejemplo, cuando Heracles se vio envuelto en una tormenta enviada por Hera cuando él regresaba de tomar Troya, Zeus la suspendió del Olimpo y le ató un yunque en cada pie. Hera más tarde se reconcilió con Heracles.

Las leyendas en que esta importante diosa interviene son muchas. Por ejemplo, persigue a Io, la convierte en vaca y convence a los Curetes de desaparecer a su hijo, interviene en el trágico origen de Sémele, produce la locura de Tamante e Ino por haber criado a Dionisios, hijo bastardo de Zeus con Sémele. Aconseja a Artemisa para que asesine a Calisto, e intenta impedir el parto de Leto, de dónde nacieron Apolo y Artemisa.

Sin embargo, la ira de Hera no siempre se relaciona con los celos, a veces también lucha por poder. Por ejemplo, castigó a Tiresias y lo dejó ciego, por darle la razón a Zeus en una discusión que entabló la pareja sobre quién gozaba más de los placeres del amor, si el hombre o la mujer.

Además, participó en el concurso de las manzanas para averiguar cuál diosa era la más bella, donde Paris fue árbitro. Como éste eligiera a Afrodita, su cólera cayó sobre él y sobre Troya, por lo que la balanza se inclinó por los griegos o aqueos, hecho que se confirmaba porque Hera naturalmente estaba designada como la protectora de Aquiles, héroe griego hijo de Tetis, a quien Hera le debía tanto, como ya dijimos. Incluso, la diosa extendió su protección a Menelao, y lo hizo inmortal. Anteriormente, Hera había protegido a los Argonautas, y ayudó a que salieran bien librados de las Rocas Cianeas y de los pasos de Caribdis y Escila.

Por otro lado, se sabe que la diosa participó en la lucha contra los Gigantes y que fue perseguida y atacada por Porfirión que se había enamorado de ella. Éste intentó hacerla suya por la fuerza, pero mientras le arrancaba los vestidos, Zeus llegó en auxilio de la diosa y le envió un rayo al atacante que fue asesinado completamente por un flechazo de Heracles. De igual forma, Ixión también la atacó con un deseo incontrolable y violento, pero Zeus una vez más la protegió mediante una nube que modeló para engañar al pérfido.

Sus atributos comunes eran el pavo real, cuyo plumaje pasaba por ser los ojos de Argos, el guardián que Hera le asignará a Io, y sus plantas eran el helicriso, la granada y el lirio. En la mitología latina o romana fue conocida como Juno.

Hestia, El Fuego del Hogar:

Es la diosa de la espiritualidad, el fuego del hogar, que confería a esta integridad y totalidad. Hestia encarna a la mujer focalizada en si misma, en su experiencia subjetiva interna. Sabia e intuitiva, Hestia sabe captar la esencia de cada situación, pues mira mas allá de lo aparente .Ella disfruta de la soledad que le permite entregarse a la meditación, en conexión con las riquezas de su mundo interno. Representa a la tía soltera, la ermitaña, la mística o la sacerdotisa. El problema que encuentran las mujeres Hestia es que suelen ser incapaces de manejarse en el mundo real, de resolver asuntos tan prosaicos como la declaración de la renta y todo lo relacionado con el dinero. Necesitara una Atenea capaz de enfocar parte de su intuición, sabiduría e inteligencia al mundo exterior ,y una Artemisa que le aporte firmeza .Si usted es madre de una niña Hestia, tímida y siempre en "Babia",apúntela a un campamento de verano, porque la convivencia y la naturaleza llamaran a su Artemisa ,al tiempo que puede disfrutar de la meditación bajo las estrellas o abrazada a los árboles .Pero también deberá fomentar en ella un animus (el hombre interior) de Hermes, el dios mensajero y comunicador, que le sirva de centinela de su intimidad y le permite relacionarse con el mundo.

PLANETA: Luna-Mercurio

SIGNO DEL ZODIACO: Cancer/Virgo

RASGOS SIMILARES ENTRE ARQUETIPO Y SIGNOS:

-Espiritual.
-Lunática y hechicera.
-Orden y paz interior.
-Riqueza interna.

PROFESIONES TÍPICAS:

-Religiosas.
-Místicas.
-Sanadoras.


Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Pers%C3%A9fone
http://embrujando.iespana.es/persefone.htm
http://www.elcaminodeladiosa.com.ar/hestia.htm
http://www.guiascostarica.com/mitos/grecia01.htm
Agradecimientos a todos los cybernautas por la información suministrada en estos artículos.

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