sábado, 19 de febrero de 2011

Astromelia - Amancay


La astromelia es conocida científicamente como alstroemeria aurantiaca, pero también es común que se le denomine alstroemeria áurea. Entre los nombres comunes o vulgares se encuentran lirio de los incas, lis del Inca, amancay, peregrina, liuto, cascabel o azucena peruana. Esta hermosa planta pertenece a la familia de las Amaryllidaceae (Amariliáceas). Es un género sudamericano de alrededor de 50 especies de plantas con flores, principalmente de las regiones frías y montañosas de los Andes.

Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Liliopsida
Orden: Asparagales
Familia: Alstroemeriaceae
Género: Alstroemeria

• Las flores de Astromelia ó Alstroemeria florecen a finales de primavera o a principios del verano.
• Las Astromelias ó Alstroemerias vienen en color naranja, rosa, morado, rojo, amarillo, blanco o salmón.
• La Astromelia ó Alstroemeria llevan el nombre del botánico sueco Klas von Alstroemer, quien fue discípulo del gran botánico Linneo.
• El género de la Astromelia ó la Alstroemeria se compone de alrededor de 50 especies.
• La mayoría de las modernas plantas híbridas de Alstroemeria se propagan en un laboratorio.
• Muchos híbridos y cerca de 190 variedades de Alstroemeria se han desarrollado, con las marcas y colores diferentes, que van desde blanco, amarillo oro, naranja, de albaricoque, rosa, rojo, violeta y lavanda.
• Las Flores de Alstroemeria ó Astromelia tienen fragancia.
• Las Flores de Alstroemeria ó Astromelia pueden permanecer con vida en el florero por cerca de dos semanas.
• La Alstroemeria deja de producir flores si se calientan demasiado.

Al hablar de la astromelia, se hace relación a un género propio de Suramérica, mas exactamente tiene su origen en Perú y en Chile, puesto que las condiciones óptimas para el crecimiento de la alstroemeria, lo brindan las regiones frescas y montañosas propias de los Andes. El registro científico de la astromelia o alstroemeria, se debe al sueco Claus von Alstroemer y a Carlos Linnaeus; de tal manera en honor al botánico sueco se le dio el nombre a la alstroemeria.

En la actualidad la astromelia o alstroemeria cuenta con más de 50 especies diferentes, que ofrecen colores y formas variadas, lo cual hace mucho más interesante a este género de plantas y flores. El crecimiento de la especie se debe en gran medida a Claus von Alstroemer, ya que este botánico en el año de 1753 recolecto diversas semillas de la alstroemeria, lo que dio paso al conocimiento de la flor en diferentes partes del mundo y de igual manera de su expansión en cuanto a las especies.

La astromelia o alstroemeria es una plata herbácea perenne, rizomatosa o tuberosa. Del rizoma principal pueden llegar a crecer entre 5 y 7 plántulas durante el transcurso del año.

A partir de las plántulas se da paso a la aparición de 60 a 80 tallos florales, simples y erguidos, los cuales pueden alcanzar entre 40 y 80 centímetros de altura, aunque es posible encontrar algunas alstroemerias con un tallo mas largo. Cada tallo presenta un follaje con unas pocas hojas lanceloladas a oblanceoladas y en el final presenta una umbela que hace gala de 3 a 10 flores.

Principalmente las flores de la alstroemeria son de color amarillo y anaranjadas, sin embargo, también se pueden encontrar otros colores. En cualquier presentación, las flores estarán acompañadas de unas manchas con colores que contrasten con el resto de la flor. La floración de la alstroemeria se presenta con la llegada del verano, pero es posible que por diversas condiciones del clima o del suelo, pueda florecer antes o después de esta estación del año.

Si se desea plantar la alstroemeria en el jardín, lo ideal es realizar tal labor en la primavera, si se esta en las regiones del sur; mientras que en las regiones del norte, debe ser en otoño.

Si se desea un óptimo crecimiento y floración de la alstroemeria, se deben tener en cuenta puntos como:
• Necesita de un riego constante, pero no en grandes cantidades.
• Se adecua mas a los suelos profundos y con un buen drenaje
• Necesita sol y media sombra.


Leyenda:
La Astromelia o Alstroemeria es la flor del Amancay…

“Quien da una flor de amancay está ofrendando su corazón”, decían los indios vuriloches. Y a quien preguntara el porqué de esa creencia le contaban esta leyenda:

La tribu vivía cerca de Ten-Ten Mahuida, que hoy se conoce como cerro Tronador.

En aquel entonces, el hijo del cacique era un joven llamado Quintral. No había muchacha en la región que no suspirara al mencionar sus actos de valentía, su físico vigoroso, su voz seductora. Pero a Quintral no le interesaban los halagos femeninos. Él amaba a una joven humilde llamada Amancay, aunque estaba convencido de que su padre jamás lo dejaría desposarla. Lo que el joven guerrero no imaginaba, es que Amancay también sentía por él un profundo amor, y no se animaba a decirlo porque pensaba que su pobreza la hacía indigna de un príncipe. Tanto amor inconfesado encontraría pronto una dura prueba.

Sin aviso, se declaró en la tribu una epidemia de fiebre. Quienes caían víctimas de la enfermedad deliraban hasta la muerte, y nadie sabía cómo curarla. Los que permanecían sanos pensaban que se trataba de malos espíritus y comenzaron a alejarse de la aldea.

En pocos días, Quintral también cayó. El cacique, que velaba junto a su hijo despreciando el peligro del contagio, lo escuchó murmurar, en pleno delirio, un nombre: “Amancay…”

No le llevó mucho averiguar quién era, y saber del amor secreto que sentían el uno por el otro. Decidido a buscar para su hijo cualquier cosa que le devolviera la salud, mandó a sus guerreros a traerla.

Pero Amancay ya no estaba en su casa. Se hallaba trepando penosamente el Ten-Ten Mahuida. La “machi”, la hechicera del pueblo, le había dicho que el único remedio capaz de bajar esa fiebre era una infusión, hecha con una flor amarilla que crecía solitaria en lo alto de la montaña.

Lastimándose manos y rodillas, Amancay alcanzó finalmente la cumbre y vio la flor abierta al sol.

Apenas la arrancó, una sombra enorme cubrió el suelo. Levantó los ojos y vio un gran cóndor, que se posó junto a ella levantando un viento terrible a cada golpe de sus alas. El ave le dijo con voz atronadora que él era el guardián de las cumbres y la acusó de tomar algo que pertenecía a los dioses.

Aterrada, Amancay le contó llorando lo que sucedía abajo, en el valle, donde Quintral agonizaba, y que aquellas flores y jardines eran su única esperanza.

El cóndor le dijo que la cura llegaría a Quintral sólo si ella accedía a entregar su propio corazón. Amancay aceptó, porque no imaginaba un mundo donde Quintral no estuviera, y si tenía que entregar su vida a cambio, no le importaba. Dejó que el cóndor la envolviera en sus alas y le arrancara el corazón con el pico. En un suspiro donde se le iba la vida, Amancay pronunció el nombre de Quintral.

El cóndor tomó el corazón y la flor entre sus garras y se elevó, volando sobre el viento hasta la morada de los dioses. Mientras volaba, la sangre que goteaba no sólo manchó la flor sino que cayó sobre los valles y montañas. El cóndor pidió a los dioses la cura de aquella enfermedad, y que los hombres siempre recordaran el sacrificio de Amancay.

La “machi”, que aguardaba en su choza el regreso de la joven, mirando cada tanto hacia la montaña, supo que algo milagroso había pasado. Porque en un momento, las cumbres y valles se cubrieron de pequeñas flores amarillas moteadas de rojo. En cada gota de sangre de Amancay nacía una pequeña planta, la misma que antes crecía solamente en la cumbre del Ten-Ten.

La hechicera salió al exterior, mirando con ojos asombrados el vuelo de un cóndor gigantesco, allá en lo alto.Y supo que los vuriloches tenían su cura. Por eso, cuando los guerreros llegaron en busca de Amancay, les entregó un puñado de las flores como única respuesta.


Fuente:
http://cosarosa.foroactivo.info/t1348-la-leyenda-de-la-astromelia
http://www.articulo.org/articulo/8916/astromelia.html
http://www.articulo.org/articulo/22653/datos_interesantes_sobre_alstroemeria_o_astromelia.html

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